Tus Ensaladas

Ingredientes de las ensaladas.

Atrás ha quedado la tradicional imagen de la ensalada preparada simplemente a base de lechuga y tomate. Aunque ésta sigue siendo una buena combinación, por supuesto no es la única y hoy en día la variedad de ensaladas es tan grande y se aceptan tantas y tan diferentes mezclas que la elección de unas u otras depende exclusivamente de nuestros gustos personales. Con cualquier ingrediente se pueden preparar unas ensaladas nutritivas, equilibradas, ligeras y deliciosas. La única condición para garantizar el aporte energético y nutritivo propio de este tipo de platos es que se utilicen productos frescos y en su mayoría crudos.

Entre los principales ingredientes podemos encontrar los siguientes:

- Las verduras son los ingredientes básicos de cualquier ensalada. Ricas en minerales, fibra y agua las verduras tienen propiedades laxantes y diuréticas muy beneficiosas para el organismo.

- Las frutas tienen la ventaja de que se comen crudas, por lo que se aprovechan todos sus nutrientes. Su gran contenido en vitaminas, minerales, oligoelementos y nutrientes ayudan a regular el sistema inmunitario. Asimismo tienen propiedades desintoxicantes: estimulan la función hepática y renal y ayudan a mejorar el tránsito intestinal gracias a su contenido en fibra.

- Las legumbres son la base de numerosas variedades de ensaladas. Ricas en proteínas y en hidratos de carbono. También aportan fibra, vitaminas B1, B2 Y B3, calcio y hierro. Por el contrario, su contenido graso es muy bajo.

- Pasta, La mayor parte de su composición está formada por hidratos de carbono complejos, es decir de absorción lenta, lo que proporciona unos niveles estables de glucosa en sangre.

Ingredientes proteicos. Es muy frecuente utilizar alimentos con alto contenido en proteínas para dar más consistencia a las ensaladas, que de esta manera pueden tomarse como plato único. Entre estos alimentos destacan las aves: La pechuga de pollo asada o a la plancha es presente en muchísimas recetas, los embutidos, los pescados en conserva: atún, ancho , sardinas, etc. y los ahumados como salmón. Tampoco hay que olvidarse de los huevos y de la gran variedad de quesos, que amplían considerablemente la gama de sabores.